Casi siempre la causa es la misma: no hay suficiente volumen de búsqueda en los términos que de verdad te sirven. De ahí salen los dos errores clásicos —abrir a términos parecidos pero inespecíficos, o dejar que Google te empuje a Performance Max— y los dos te traen gente que no te puede comprar.
Mi lectura: en B2B pasa muchísimo, y la salida no es afinar más el keyword. Mucha gente piensa «le pongo poco dinero a un término muy específico, con diez interesados al mes me basta». Google no puede optimizar eso: su negocio es mostrarte de forma masiva, y si eres demasiado específico ni siquiera muestra tus anuncios —igual en cualquier red social—. Por eso te empuja a PMax, que sale a audiencias mucho más frías, cuando tu landing está hecha para quien ya está listo para comprar. No embona.
Qué haría hoy: (1) yo apagaría Google, con todas sus letras, y me iría a Meta a anunciar el problema que resuelvo, no el producto; (2) no mandaría a «déjame tus datos»: mandaría a un diagnóstico o una herramienta que le haga ver a la persona que su problema tiene solución; (3) esa herramienta sí la anunciaría después en Google con PMax.
Las redes segmentan mejor que PMax; el error fue pedirle al buscador un público que ahí no existe. Más en publicidad B2B que genera demanda y no solo clics. ¿Vemos si tus términos tienen volumen real?