Casi siempre la pregunta está mal planteada. No es precio contra mensaje: es si tu oferta es vendible. Precio, ubicación, amenidades y algo que te diferencie son tu base mínima. Sin esa base no hay campaña que lo arregle; y con ella tampoco se vende solo —apenas estás en la mesa.
Mi lectura: no te voy a decir desde fuera si tu precio está bien o mal; esa lectura es tuya y de tu producto. Lo que sí veo seguido es que todo el mundo dice tener buena ubicación y buenas amenidades. Tenerlas es el mínimo para competir, no el motivo por el que alguien te compra. Es muy difícil vender un producto que nadie quiere; y también es muy fácil no vender uno bueno cuando le hablas igual a todos.
Qué haría hoy: (1) compara tu desarrollo contra tres de tu zona en precio, ubicación y amenidades, y sé honesto de dónde quedas; (2) si quedas abajo en todo, el trabajo es de producto y oferta, no de marketing; (3) si quedas parejo, tu problema es diferenciación: define por perfil de comprador para quién es y por qué.
El mensaje no salva una oferta que no compite, y la oferta sola tampoco vende. Lo desarrollamos en por qué los acabados ya no son suficiente diferenciador. ¿Vemos contra qué te están comparando?