Depende de qué hay del otro lado. WhatsApp no está mal; es buen canal si tienes un bot que de verdad informe: fotos, precios, ubicación, disponibilidad, rentabilidad. Si lo que contesta es un bot que solo quiere agendar, o un equipo que tarda horas, sí te está costando ventas.
Mi lectura: a WhatsApp llega gente con demanda ya construida, no gente con la que puedas construir demanda. Por eso te funciona con el que ya te venía siguiendo y falla con todos los demás: ahí no hay forma de prefiltrar ni de meter buena fricción. Termina generando fricción para los dos lados —el comprador no recibe la información a tiempo y tu vendedor carga con leads que nunca iban a comprar—. WhatsApp puede ser una alternativa; no puede ser la única.
Qué haría hoy: (1) escríbele a tu propio WhatsApp como si fueras comprador y mira qué recibes en los primeros dos minutos; (2) si no da información útil para decidir, manda ahí solo una parte del tráfico, no todo; (3) para el resto, lleva a la gente a una herramienta donde pueda proyectar su rentabilidad, su renta o su plusvalía.
El canal no es el problema; lo que hay detrás sí. Va de la mano con perfilar por capacidad de compra antes de gastar en ads. ¿Revisamos qué está recibiendo hoy tu comprador cuando escribe?